Palacio Real de El Pardo

De tapices
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Palacio Real de El Pardo

Este Palacio Real, que fue residencia de invierno de los reyes de España y constituye parte del Patrimonio Nacional del Estado, fue acomodado en 1983 como residencia para jefes de Estado extranjeros en visita oficial en España.



Calle de Manuel Alonso s/n

Horarios de visita De octubre a marzo: 10:00h-18:00h. De abril a septiembre: de 10:00h-20:00h. (Lunes cerrado)

Tarifas Normal (9,00€), Reducida (4,00€), Niños menores de 5 años (gratuito)

www.patrimonionacional.es


Los orígenes del palacio

Antes del siglo XIV, el lugar fue zona habitual para las cacerías reales. La primera edificación (1405), remoto origen del palacio moderno, fue debida a Enrique III (1390-1406), Posteriormente, los Reyes Católicos lo utilizaron como arsenal y polvorín. Derruida esta primera casa, el arquitecto Luis de Vega construyó un pabellón de caza para Carlos I (1516-1556).

La obra —edificación cuadrada en torno a un patio central con foso medieval cruzado por dos puentes— se finalizó en 1558; cuatro años después se le añadieron piezas de pizarra de tipo flamenco en las cubiertas y emplomados ingleses, todo ello debido, probablemente, a la voluntad de Felipe II (1556-1598). Este monarca encargó a Juan Bautista de Toledo la reforma completa del palacio. Se erigieron cuatro grandes torres con numerosas ventanas culminadas en capiteles. Sobre la decoración interior, cabe destacar las obras pictóricas, entre ellas dos retratos de Antonio Moro, varias obras de Tiziano (por ejemplo, la popularmente conocida como La Venus de El Pardo) y diversas tablas de El Bosco, además de los retratos de la Sala Real. Importante fue el programa decorativo mural desarrollado por Gaspar Becerra, como su espectacular conjunto La Apoteosis de Perseo.


Incendio y reconstrucción

El 13-III-1604, un incendio devastó buena parte de la edificación y destruyó muchas de las obras de arte conservadas en su interior, principalmente los retratos. Pocos meses después, Felipe III (1598-1621) ordenó la reconstrucción de la casa, tarea que se llevó a cabo bajo la dirección de Francisco de Mora, discípulo y sucesor de Juan de Herrera, claramente influenciado por la construcción del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, en el que trabajó. En esta ocasión trabajaron pintores como Cabrera y Vicente Carducho.

Por su parte, Felipe V (1700-1746) ordenó en 1738 al arquitecto francés François Carlier la construcción de una capilla real cercana al palacio. Durante el periodo de Fernando VI (1746-1759), el Real Sitio extendió su espacio con nuevas adquisiciones de tierras. Hasta el reinado de Carlos III (1759-1788), el exterior del palacio mantuvo una apariencia entre monástica y militar, con su gran muralla perimetral. Fue este último rey quien realizó la mayor reforma del edificio, llevada a cabo por el arquitecto de la corte Francisco Sabatini, a partir de 1772.

Este artista e ingeniero palermitano amplió el edificio (lo dobló en tamaño) y diseñó su planta rectangular y simétrica, con dos patios cuadrados interiores y dos nuevas torres. Entre los dos grandes cuerpos áulicos construyó una magnificente puerta monumental, a la manera de los palacios franceses barrocos. Así mismo, añadió también el patio oriental. Este aspecto afrancesado y noble se vio acrecentado por las altas chimeneas que, alternando con las buhardillas y la configuración cóncava de los tejados de las torres (detalle claramente centroeuropeo), imprimieron al conjunto un carácter más ligero, elegante y humano. Todo ello fue el resultado de una hibridación europeizante, de un gusto —también el del mismo rey— adquirido a través de la cultura de la Ilustración.


Las colecciones del palacio

Cabe destacar, así mismo, la gran colección de tapices que atesora el palacio. Realizados en la Real Fábrica de Tapices de Madrid, se trata de una de las mayores colecciones europeas —las piezas ocupan 53 salas—, en la que destacan los tejidos a partir de los modelos de Castillo, Bayeu y, especialmente, Francisco de Goya, quien realizó expresamente para El Pardo algunas de sus series más célebres. El palacio ha conservado también las sederías de Talavera de la Reina (Toledo), las porcelanas de El Retiro (Madrid) y los muebles de estilo Imperio.



FP



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