San Antonio en oración

De tapices
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San Antonio en oración

San Antonio en oración fue uno de los temas más representado por Jerónimo Bosco, ya que las tentaciones que sufrió el santo permitían al pintor holandés pintar las figuras monstruosas que pueblan sus composiciones conocidas como “disparates” y que le hicieron famoso.



San Antonio asediado por el espíritu maligno

Dentro de un marco arquitectónico, como otros paños de la misma serie, se representan las tentaciones con que se vio asediado san Antonio por el espíritu maligno, bajo diferentes formas, en el monte Colzín. Allí vivió hasta su muerte en el año 356 d.C. alcanzando la edad de 105 años. Como es común en la tradición flamenca, este lugar de esta ladera cercana al Mar Rojo donde se retiró como eremita el santo es representado como un frondoso vergel y no como un desierto. San Antonio, arrodillado y apoyado sobre un tronco, está vestido con hábito y tiene la cabeza cubierta. Sobre el hombro izquierdo aparece una cruz de tau que le identifica. Su rostro, los ojos abiertos y fijos en lo alto, queda enmarcado por el pelo y la barba blanca. Las manos están juntas en actitud de plegaria.


Monstruos

A su alrededor, pequeños personajes monstruosos: tres a la orilla del río central, leyendo un libro; un monje tonsurado besa a una dama, sentados ante una mesa; una monstruo con cola de dragón; un pájaro fantástico; un huevo roto conteniendo un antropomorfo; un pez agarrando unos brazos, uno de los cuales le atraviesa con un puñal; un arquero; un monstruo con cara humana y cuerpo de saurio; un pez sobre dos piernas; un monstruo de triple cabeza montado por un ave; otro monstruo, sentado bajo un árbol, declamando con la boca abierta.


El río y el incendio

El lugar terrestre, donde se encuentra el santo, está rodeado por un río en el que una gran roca, abierta en forma de arco, sirve de paso a figuras humanas desnudas. A continuación, el río es salvado por un puente sobre el que se encuentran varios hombres transportando un cono, mientras son alentados por un monstruo. En la escena del fondo, una casa de tejado rematado por cruces de tau, se encuentra en llamas y a ella se acerca un hombre con una escalera.


El patrón del cardenal

San Antonio era el patrón del cardenal Granvela, Antonio Perrenot, quien se representó en otras ocasiones junto a San Antonio. Esto explica que la serie que encargó en 1567 el III duque de Alba, Fernando Álvarez de Toledo, hoy perdida, sólo conste de tres tapices dejando de lado posiblemente éste.


Serie Tapices de El Bosco

Segundo paño de la serie

Modelo inspirado en pinturas de Jerónimo Bosco

Manufactura Bruselas, antes de 1560

Materia Oro, plata, seda y lana

Medidas 293 x 352 cm

Situación Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial

Procedencia Colección del cardenal Antonio Perrenot de Granvela

Exposición Salones de Honor

Patrimonio Nacional Inv. n. 10004011



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