Zamora

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Zamora

Castilla y León

Provincia Zamora

Municipio Zamora

Ciudad celtíbera y romana; conquistada por Almanzor y protagonista de cantares medievales; poseedora de una arquitectura románica sin igual y de una agitada vida cultural y festiva, la Zamora actual es una de las joyas más desconocidas de la vieja España.



Los orígenes

Su origen se remonta a la antigua Oceloduri vaccea, posteriormente romanizada, que defendía el vado del río Duero en la antigua ruta del estaño, la Vía de la Plata romana que comunicaba Hispalis (Sevilla) y Emerita Augusta (Mérida) con Asturica Augusta (Astorga, León) y las minas de los montes leoneses y cantábricos.

Se poseen escasas noticias sobre su vida en los primeros siglos de nuestra era (sí su nombre, Semure, bajo dominio visigodo), y con la invasión árabe de la Península quedó como una simple plaza fuerte poco poblada. Fue Alfonso III quien la conquistó (893), la repobló con mozárabes toledanos y erigió sus primeras murallas medievales. Almanzor la arrasó y conquistó en 988, aunque fue devuelta al reino de León años más tarde. Fernando I la repobló de nuevo y le concedió sus fueros (1061), y Alfonso VI la cedió a su hermana Urraca, que gobernó con el título de reina. Allí soportó años después el asedio de varios meses (“no se tomó Zamora en una hora”, como dice el dicho popular) que le impuso su otro hermano, Sancho II de Castilla; la culminación del sitio fue el famoso episodio que más tarde sería recogido en el Cantar de Sancho II de Castilla y en la Crónica particular del Cid: un caballero zamorano, Vellido Adolfo, abandonó la ciudad cercada, instigado por la propia Urraca, y tras aparentar su traición, asesinó al rey Sancho con una lanza (6-X-1072).


Los periodos de esplendor y declive

Al amparo de la industria textil, Zamora vivió su etapa de esplendor entre los siglos XIII y XV, de lo que da fe su portentosa arquitectura románica. Las guerras internas del reino de Castilla, y las que mantuvo éste con el de Portugal, le devolvieron en los siglos XIV y XV su condición de plaza militar. A partir del siglo XVI comenzó el declive de la ciudad, con su industria textil cada vez más postergada. Tampoco la intensa industrialización a que se vio sometida España a mediados del siglo XX se dejó sentir en Zamora, alejada de los principales flujos viarios de la región y eclipsada por el dinamismo creciente de núcleos tan cercanos como Valladolid y Salamanca.


El románico

Zamora posee el mayor conjunto del románico español, una treintena de edificios religiosos, civiles y militares esparcidos por su relativamente reducido casco urbano medieval. El puente sobre el río Duero es también de origen románico (siglos XII-XIII), con sus dieciséis ojos ligeramente apuntados. Las murallas, coetáneas, están formadas por tres recintos sucesivos (siglos XI-XIII) que todavía siluetean con claridad su perfil medieval, con sus dos puertas: la de Olivares (o del Obispo) y la de San Bartolomé (o de Zambranos, o de Doña Urraca), del siglo XIII. Muy cerca, el castillo, reformado en diversas ocasiones, y la magnífica catedral de San Salvador, el principal edificio románico de la ciudad (1151-1174), con influencias del Poitou francés, del Mediterráneo oriental (bizantinas, de los normandos sicilianos) e islámicas, y reformada en los siglos XV-XVII.

Los templos románicos zamoranos (siglos XII-XIII) poseen una cierta unidad de conjunto gracias a dos factores: la utilización de la tradicional pudinga zamorana —una roca de arenisca con tonos ocres y rojizos— y de unos pocos modelos o tipologías de construcción que se repiten. Es el caso de las iglesias de Santa María Magdalena, de Santa María de la Orta (u Horta), de Santiago el Viejo o de los Caballeros, de San Claudio de Olivares, de Santiago del Burgo, de Santo Tomé, de San Cebrián o San Cipriano, de la arciprestal de San Pedro y San Ildefonso, de San Juan de Puerta Nueva, de Santa María la Nueva (alberga de forma anexa el Museo de la Semana Santa), del Santo Sepulcro, de San Esteban (sede del Museo Baltasar Lobo), de San Leonardo, de San Isidoro y de Santa Lucía (almacén visitable del Museo Provincial).


La arquitectura civil

Zamora posee todavía un amplio conjunto de casas, nobiliarias o populares, que aunque muy reformadas poseen elementos románicos, como la llamada Casa del Cid (o de Arias Gonzalo). Los edificios civiles de mayor interés son el Palacio del Cordón (siglo XVI), sede del Museo Provincial; dos obras góticorrenacentistas (siglos XV-XVI): la casa o palacio de Momos y el palacio de los condes de Alba y Aliste (actual Parador Nacional de Turismo); el ayuntamiento viejo (1484-1493) y el hospital de la Encarnación (herreriano, de Juan Gómez de Mora, 1629).


Información turística

Oficina Municipal de Turismo

Plaza de Arias Gonzalo, 6

49001 - Zamora

Teléfono: +34 980 533 694

oficinaturismo@zamora.es

www.zamora.es



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